lunes, 2 de julio de 2018

La mejor sonrisa que recuerdo


Sonrisa que representa la plenitud. Regalada
Eugenia llega a Benínar en el 1970, cuando aún la tormenta no había destrozado la vega ni habían llegado los malvados seres del pantano. Llega un momento en que empiezan las obras de la presa y Eugenia dice: “No podíamos soportar que a nuestra vivienda llegasen piedras procedente de las explosiones de los barrenos para la construcción de la presa”.
En este escrito intentaré enfocarlo (tal y como me lo han pedido), en la incidencia que tienen sobre los benineros, la llegada de una familia canadiense, que  deciden quedarse a vivir entre ellos, con sus  cuatro hijos menores. ¿Cuál es la razón de elegir Benínar de todos los pueblos visitados en La Alpujarra?. ¿Puede que fuesen la cantidad de naranjas que estaban en el suelo en los naranjos de los Fernández que a sus hijas les impactan?. ¿La vega?. ¿Las parras?. ¿Los huertos?. ¿Los frutales?. ¿Puede que fuese la disponibilidad ofrecida por la mujer del alcalde, Carmen, entrañable que siempre fue seria y totalmente desinteresada?. ¿Sería aquel rosal en aquella terraza que tenía la casa de Andrés el Regalado, con una alfombra de pétalos de rosas, en aquella terraza de aquel rosal que ocupaba todo un parral?. ¿Sería que Angelicas les obliga a toda la familia a sentarse en el portalillo, les puso delante cestas llenas de frutas?. Además aquella beninera era capaz de decir: ”Hasta que no se terminen, hasta que se agoten  aquí no se levanta nadie”.  ¿Sería que sus dos hijas menores siempre que lo deseaban tenían burras a su disposición para pasearse?. ¿Sería que el padre, Aurelio tenía cestas y cestas llenas de todas las frutas de los huertos de Benínar que podía convertirlas en mermeladas?. ¿Sería que era en el único pueblo que la hija del alcalde, Maricarmen  tocaba la guitarra y las veladas eran tantas, cuantas fuesen necesarias y sin estar controladas por el reloj?. Las veladas en aquel silencio, (controlado siempre por el perro)  en la puerta del alcalde, las voces, la guitarra,  solo unos cuantos las vivieron en vivo y en directo pero imposibles  expresar las sensaciones, jamás se pudieron describir con precisión. Allí se cantaba de todo y en todos los idiomas. Fueron tantas las coincidencias que refleja este escrito y no escritas, que lo cierto, es, que aquellos dos o tres años vividos en Benínar van a marcar para siempre a los canadienses, tanto a los padres como a los hijos, a la gente de aquel pueblo muchos más. Cuando digo a muchos más, también me refiero a todos a aquellos extranjeros que son invitados por la familia canadiense a visitar La Alpujarra y dormir en su vivienda. Gracias a las maravillas que Eugenia refleja en sus cartas. Llagan canadienses, ingleses, franceses, etc. Visto desde ahora, en el 2018, si la familia canadiense no la expulsaran los barrenos para la construcción de la presa, sin duda hoy nuestro pueblo estaría lleno de extranjeros como hoy está Mijas, Coín o Alhaurín. Eugenia y su familia lo hubiesen logrado ya que era corresponsal en España de una revista (no recuerdo en estos momentos su nombre) que era editada semanalmente en inglés y en francés, es decir llegaba a medio mundo.               
Nada más llegar al pueblo, Eugenia no se desprende de su diccionario, son muy pocas las palabras que dominaba y además se sumerge en La Alpujarra, la España más aislada con un lenguaje peculiar con personas mayores  que posiblemente no habían viajado ni a su capital Almería. Cuando se equivoca, no utiliza la palabra apropiada los benineros le corrigen con una sonrisa y ella así lo entiende. No sabe como corresponder a tanta amabilidad, a tantas donaciones de papas, aceite, garbanzos, , … todo lo de temporada; tantos, que semanalmente tenía que llenar su coche y llevar lo que no podía consumir a los amigos dejados en Aguadulce.
Aurelio no duda poner su coche a disposición de todos aquellos benineros que con urgencia tenían que realizar un viaje a Berja o cualquier otro lugar. Es cuando están empezando los invernaderos en la zona del poniente y es cuando la familia de Eugenia se siente totalmente desbordada por llevar siempre lleno el maletero del coche  de todos aquellos géneros que  cosechaban  los del pueblo.
¿Qué incidencia tiene la familia canadiense en Benínar?. La mejor de todas. A los benineros se les permite, se les da la oportunidad de demostrar que son capaces de ser acogedores. Que son capaces de compartir todo lo que daban los huertos, los corrales, los gallineros. Ser bondadosos. Que las habladurías, los chismes y comentarios negativos sobre una determinada persona cuando se les contaban a Eugenia, aquella canadiense le daba la vuelta como un calcetín y el calcetín mostraba sus mejores colores, los originales.
Eugenia logra poner en contacto unos hermanos que no se conocían, unos en Francia y otros en Benínar por culpa de la guerra civil. En el pueblo costaba trabajo aceptar que una misma persona hablase en francés y en ingles, como ellos decían: “De forma natural”.
Había un chico con bastantes limitaciones; ella da su diagnóstico y ayuda al chaval y a su familia aceptar aquella situación con naturalidad. Hoy sería: Lllega por primera vez al pueblo la rehabilitación a un chaval discapacitado.
Al dedicarse su marido al tema de la alimentación, Eugenia dedica todo su tiempo a escribir y averiguar el cómo devolver a todos los del pueblo tanto como los benineros les habían dado de forma espontánea y desinteresada. Nadie como ella para acariciar mientras escuchaba a los ancianos, hombres y mujeres del campo, rudos, criados y acostumbrados o educados al escasísimo contacto humano. Escucharlos. Eugenia les decía que sus historias eran las mejores que había escuchado y que eran interesantísimas. Cada cual con su historia se pasaba por la casa de Eugenia y salían la mar de contento-a al ser puntuada de aquella forma por una extranjera. 
Eugenia decía que hasta las golondrinas le habían elegido a ella, al techo de su despacho para que disfrutase del proceso de nacimiento de los golondrinillos. ¿Cómo devolver a las golondrinas aquella elección, aquel regalo?. Los benineros se preguntan: ¿Los nidos de golondrina son un regalo?. ¿Si los nidos de los pájaros siempre existieron en todas partes y ellos no habían descubierto ese significado tan importante?.
Es tal la huella que dejó Benínar en toda la familia Doucet, que en la actualidad, sin ir más lejos en el mes de noviembre pasado, en el 2017,  una de sus nietas con su marido vuelve a visitar la zona una vez más. No sé cuantas veces lo hizo, pero me atrevo a decir que muchas veces más que algunos de los hijos de Benínar que se marcharon a Cataluña. Dos de sus hijos viven desde que se jubilaron todo el invierno en España. Uno de sus hijos está casado con una de Berja y trabajando en todo el Poniente de Almería. Para acabar; una de sus nietas que trabaja en Quebec TV, (comparando como si fuese TVE) nos visitó recientemente.
¿Cuántos canadienses, ingleses, franceses, alemanes, acuden con frecuencia a La Alpujarra por lo descubierto y explicado por Eugenia?. Sé que son unos cuantos sin que los familiares y amigos de Eugenia sepan, lo qué organismo oficial o local gasta puñados de euros con el argumento de promover el turismo alpujarreño.
La última vez que vi a Eugenia Doucet fue en facebook, en una foto rodeada de: ¿Nueras?. ¿Hijas?. ¿Nietas?. ¿Biznietas?. Qué más da, Eugenia siempre ha estado rodeada de los suyos. Es la única beninera que ha llegado a esta edad manifestando que tiene todo lo que necesita. Hora que vive en Canadá como cuando vivía en La Alpujarra le visitan sus once hijos y todos sus descendientes.
Si el lector quiere disfrutar e interpretar una sonrisa repleta, la que le ha costado noventa años aprender posturas para mostrarla, la sonrisa que le arranca otra al que la contempla,  mira su sonrisa, la de Eugenia Doucet y verás donde se expresa la plenitud, de lo ma-mejor-dermundo. 

sábado, 16 de junio de 2018

En el cincuenta aniversario de casados

Mi amigo Daniel me ha traído una letra de una canción que la compuso otros amigos (Isidoro y Maíte) para el cincuenta aniversario ¿de su casamiento?. Ellos le llaman a la composición pareja de tres. Es que cuando se llega a esa edad casad@s, pienso que es difícil crear dicha composición, y a su vez, que los que te rodean sean capaces de juntar a los que te rodean y todos juntos cantar dicha canción en el cincuenta aniversario de boda. La verdad es que siempre existen excepciones.
El que escribe ya paso de la celebración de los veinticinco y aun le faltan unos cuantos años para celebrar  los cincuenta aniversario, (si es que llegamos), juntar a amigos,  hijos y nietos y que me cantasen en la celebración: 

A ti que eres compañera de mis ilusiones
a ti, compañera de mis sueños y canciones,
a ti que siempre sacaste de tus labios palabras de aliento,
a ti, por ti, lanzamos hoy nuestros deseos al viento.

El estribillo.

Que nuestro amor, sea un camino en el mismo sendero
ni uno delante ni otro primero, si no llevando a Cristo entre los dos.
Que nuestro amor, caminando en el mismo sendero
sea siempre fiel al primer te quiero y reine la armonía entre los dos.

A ti, que sufres tantas veces todos mis enfados
y sabes que a pesar de todo estas siempre a mi lado,
a ti que tienes en tus ojos miradas de aliento,
a ti, por ti, lanzamos hoy nuestros deseos al viento.

Estribillo.

Nuestros amigos e hijos pregonan, y cantan
que hemos hecho del amor una meta una vía,
que tenemos tantas cosas que transiten vida,
que cada uno tenga al otro como amigo fiel,
que seamos como Dios lo quiso pareja de tres.

Estribillo.

La verdad es que quedaría mejor el estribillo de la canción:
Hasta el final de IL DIVO.
Hoy te prometo amor eterno
ser para siempre
tuyo en el bien y en el mal.
Hoy te demuestro cuanto te quiero
amándote hasta el final. 

sábado, 19 de mayo de 2018

Juana se marcho para Argentina

No somos capaces de valorar en la actualidad el como se vivía en aquella España a primeros del siglo y mediados del  XX. Como se marchaban nuestros vecinos nuestros familiares, nuestros seres queridos intentando conseguir la supervivencia.

La tia Juana.
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Sentados Pepe y mi abuela Antonia en el escalón de la puerta de Juana la Rubia, mi abuela  se limpia las lágrimas con el delantar mientras está escuchando el relato de Pepe el de Cintas que le está contando la marcha de su prima hermana.
Pepe termina de llegar de Argentina y mientras se adapta al nuevo horario, hasta que le llega el sueño porrea las casas de todos aquellos que tienen familiares en aquel continente para contarles el cómo y el cuándo de sus familiares. 
Ella se fue embarazada, ¿no?.
Si por eso hizo todos los posibles de marcharse con él. Él ni decía ni que sí ni que no. Le decía: Mejor marcho solo y luego con trabajo te reclamo. Ella primero que estaba enamorada (de los pocos casos que pasaban en Benínar), y, madre soltera en el pueblo hubiese sufrido lo imposible. Con los ojos cerrados se marchaba con él al fin del mundo. 
*      En fin si dices que llegaron y que tienen un buen trabajo pues me alegro por ellos. 
Pues menos mal que se la llevó puesto que ella era la cabeza de lanza en todo el viaje. Si ella no llega a irse con él, pues no sé si hubiese llegado, puesto que él muy fuerte y muy capaz, pero para tomar una decisión le costaba un mes sin dormir y darse cabezazos en los troncos de los olivos.
Lo del embarazo parece que lo perdió en el camino y lo intentaron ser padres y al parecer no lo conseguían.
Por tu prima se hubiesen vuelto puesto ya que habían ahorrado lo suficiente pero él no quiere regresar alegando que ella pronto volverá a quedar preñada y tendrían todos los hijos que llegasen. Ella está convencida que no volverá a quedarse en estado y sin hijos: ¿Que hacen en aquella tierra sin amigos ni familiares?. Tú sabes que los únicos que vuelven son los que van solos, pero ya con una mujer tienen su vida montada allí y no vuelven.
Ella dice que está intentando encontrar tiempo para ir a aprender a leer y escribir y mandarte una carta de vez en cuando. Se acuerda mucho de ti sobre todo.
Pepe continua contando a Antonia el viaje de su prima y la llegada hasta encontrar trabajo mientras ella no puede evitar que le salgan las lágrimas al escuchar el relato desde que salieron de Benínar hasta llegar a Cádiz, donde se embarcaron para Argentina.

lunes, 30 de abril de 2018

Tres días y medio y tres noches.

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Me decía un amigo anoche que con catorce años su familia entera se fueron a trabajar  a Alemania partiendo desde Sevilla. El viaje duró tres días y medio y tres noches. Ya en el nuevo país todos sus familiares se marchaban a trabajar y él se quedaba solo en casa que podía ir al colegio, pero no se encontraba agusto, No entendía aquel idioma ni podía hablar con nadie; se quedaba  en casa y la policía llegó preguntando la razón de no ir al colegio.  Casi dos años en ese nuevo país y apenas aprendió lo básico del idioma. Se encontró que en su barrio había  unos españoles de su edad y por ello "no le hacía falta aprender nada". Por fin sus padres deciden que vuelva de nuevo a Sevilla a casa de un familiar, para que por lo menos al estar en España el niño iría al colegio y "aprendería algo".

En el Colegio del Cobre en Algeciras donde se encuentran "todos los menores que pasan el Estrecho de Gibraltar", me decía una profesora: Es un esfuerzo titánico  convencerlos que tienen que aprender nuestro idioma, con el inconveniente que la mayoría no sabe ni leer ni escribir, no fueron escolarizados en su país de origen. La mayoría cuando encuentran un paisano se escapan del centro.
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En Braford, en Inglaterra donde la mayoría de su población son paquistaníes, me decía una profesora: Cuando llegan al colegio los críos por primera vez casi todos  de los pequeños hablan en su idioma y en el colegio con sus  amigos siguen hablando paquistaní y que empiecen a aprender el ingles nos cuesta muchísimo. Es la quinta o secta generación de paquistaníes que nacen en dicho país, Inglaterra y estos sin conocer ni pasar por las dificultades que sufrieron sus ancestros, les costará "un mundo" identificarse con unas raíces con un pueblo de origen.

El que escribe que trabajó en Cataluña una temporada me negué a prender las palabras básicas en catalán ya que en el trabajo estaba rodeado de castellanos y cuando salíamos a dar una vuelta nos juntábamos los andaluces y más que hablar en catalán cuando paseábamos cuando víamos el nombre de una calle y nosotros le cambiamos el nombre por uno de nuestra tierra.

No escribo más detalles sobre el problema que representa para los menores que pasan el Estrecho de Gibraltar, ya que son menores, casi todos sin documentación DNI o pasaporte y ellos piensan que lo fundamental es comer todos los días a cambio de un trabajo  y para relacionarse ya saben donde viven los paisanos para hablar con ellos. Vuelve a repetirse lo mismo que les pasaba a los benineros cuando abandonaban Beninar para irse a trabajar a Cataluña. Condición imprescindible para abandonar su pueblo, tener la dirección de un paisano.

Creo que algún día pasarán factura a la sociedad este mirar para otro lado cuando tienes el problema delante de tus ojos. Tienes a menores de edad en la calles, pudiendo hacer de ellos buenas personas en ese corto espacio de tiempo de los quince a los veinte años y para los periodistas, para los políticos, este tema parece que no les interesa o si les interesa en los debates de las TV no aparece.

 EMILIO CALATAYUD. JUEZ DE MENORES Y ESCRITOR

Vaya por delante que mis sentencia son duras. La que impongo 25 veces al año a chavales de entre 16 y 17 años es que aprendan a leer. Otra que impongo 250 veces al año es condenar a chavales de edades comprendidas entre 15 y 17 a que acaben la ESO. Al principio se ríen, pero cuando se percatan que tienen que estudiar y aprobar se acuerdan de mis ancestros (ríe).

sábado, 3 de marzo de 2018

Haber si puedo que mi madre no pase hambre


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Aparece en los medios de comunicación que las residencias que acojen a los menosres que pasan la frontera desde Marruecos a Melilla o a Ceuta se encuentra saturado y los que allí residen están mal atendidos. 
Los que ya se consideran mayores optan por vivir en las calles de ambas ciudades esperando encontrar un hueco en las bajos de un camión para pasar el Estrecho de Gibraltar para llegar a Europa.
Cómo conozco aunque no me las han contado la historia de cada uno de ellos ya que me traslado con la imaginación, con la memoria  a mi niñez y adolescencia recordando el día a día de los de esa edad en mi pueblo alpujarreño, Benínar.
 Recuerdo a un adolescente que se había quedado calvo y todos en el pueblo coincidían que aquel estado de su cabeza era como consecuencia del hambre que había pasado y que le faltaba por pasar.
- Apansacao, - nos decían los viejos señalándolo, - al tener todo su cuerpo con los huesos señalados y la barriga hinchada.   
Aquel joven como tantos otros tenían a su alcance (robando) las frutas de los árboles frutales de la vega del pueblo, pero el comer nada más que fruta, un día y otro, y otro, las semana y los meses, estaban todo el día "cagando como los mirlos" y sus tripas estaban llenas de gases.
Aquel joven como tantos otros en cuanto tuvieron la oportunidad se marcharon a buscar trabajo a Cataluña. Es qué no había otra solución, ya que poco era el trabajo que se podía conseguir en el pueblo y alrededores;  además muy mal pagado y con esa edad en aquellos tiempo dichos críos estaban totalmente convencidos que marchándose del pueblo sería una solución para él y para su familia, empezando por ayudar a su madre y a sus hermanas que eran unas esclavicas. Al ser mujeres eran las últimas para comer, las que trabajaban desde las claras del día hasta el anochecer y por la noche haciendo calcetines, abrigos y jerséis si es que tenían la oportunidad que los que tenían en el pueblo un rebaño de ovejas le diese unos vellones de lana.
Recuerdo otro que apenas con diez años ya había asumido el ir a por los cabritillos o borregos recién destetados a las casas de los pastores, darle muerte a dichos animalillos, subirlos a la burra y llegar ya entrada la noche al pueblo para cargarlos en el motocarro y que su padre fuese a Guadiz, a Adra, a Berja; los pueblos cercanos, a venderlos. Este mismo crío también se le ocurrió la brillante idea de levantarse al amanecer y recorrer los cortijos que pudiese en el día de Murtas y Turón para comprar huevos. Al llegar ya de noche a su casa, subirlos en la motocarro y que su padre los vendiese en los pueblos cercanos.
Esto pasaba en Benínar hasta que las cosas fueron cambiando a comienzos de mil novecientos sesenta.
Los que tenían la edad mencionada anteriormente sus argumentos cuando salían del pueblo por primera vez con dirección a Cataluña, en el camino, y cuando llegaban a la tierra prometida, (donde vivían sus paisanos que ya emigraron antes y que les habían prometido un trabajo bien pagado) argumentaban (cuando alguien les preguntaba por la razón de aquel viaje siendo tan joven), que dejaban de vivir en el pueblo de nacimiento (donde estaban sus amigos y conocidos y se marchaban a lo desconocido)  dejaban su familia, con la intención de ganar unas pesetillas para mandárselas a su madre para que comprase por lo menos comida para ella y sus hermanos.
Los críos que se encuentra ahora en los albergues de Ceuta y Melilla, su argumento principal, el que le ha motivado para salir de su país (con la dirección y el teléfono de alguno de su pueblo que ya se marcharon antes), es dejar las penurias por las que están pasando su familia y conocidos (estos africanos han sumado al argumento principal que si tener una bici, una moto, ..., un móvil, etc); encontrar un trabajo digno, tener dinero y mandárselo a su familia. Totalmente convencidos que si ellos no lo hacen (si ellos no cogen carretera y manda y comienzan a andar ) sus padres no lo van hacer cambiar  esa forma de vida ( de su pueblo, de su entorno, de su nación); que no la quieren ni para ellos ni para sus seres queridos.         
Este tipo de emigrante no será capaz de anularla ni la tecnología de la informática ni las tecnologías de las energías renovables. Tenemos el ejemplo en el abandono de la mayoría de los pequeños pueblos de España y sobre todo los que conozco los alpujarreños que se cada vez están más despoblados e incluso abandonados.
Envase a lo vivido en mi pueblo alpujarreño,  seguiré avanzando en el tema del siguiente capítulo.

jueves, 18 de enero de 2018

Sobre el año 1950 María la Chota crea la primera ONG de La Alpujarra.

Maria la Chota inventa la primera  ONG en Benínar.   


Ahora resulta que se cultivan sanguijuelas para utilizarlas en cirugía.
Termina de llamarme mi hija por teléfono y darme unos argumentos que yo he sacado la conclusión que el tema era sobre las sanguijuelas y como todos los benineros, nuestro "metro  de medir, nuestra referencia para entender siempre de que nos están hablando es lo que vivimos en nuestra niñez y adolescencia en aquel pueblo alpujarreño, Benínar".
Recuerdo que en los meses de calor cuando íbamos a la fuente La Cañarroa, casi siempre se encontraba una mujer mayor que vivía en el barrio de Las Casas que se le conocía como La Chota, que estaba limpia que te limpia el caño de la fuente y alrededores. No sé si era obsesión por la limpieza o pánico a las sanguijuelas. Si alguien llegaba a por agua a la fuente  ella se retiraba y dejaba que llenase los cántaros de agua y una vez terminado el llenado se marchaba el aguador mientras que la mujer permanecía limpia que te limpia con estropajo de esparto el pequeño recinto de la fuente.
No se si es que se había propuesto eliminar las sanguijuelas para que los que acudíamos a por agua no entrasen en algún cántaro y por ello el riesgo que suponía que llagase a nuestras cantareras, a nuestra casa. A dichos bichos  les había tomado tal manía, que la mayor parte de su tiempo aquella mujer lo dedicaba a su eliminación por el pánico que representaba en ella o por altruismo. ¿Acaso solo existen personas en la actualidad que ahora se marchan a países extranjeros a ayudar  formando parte de una  ONG o esta forma desinteresada de ayuda se remonta a más atrás?.  Quiero pensar que aquella mujer se desvivía por ayudar a sus paisanos.
No siempre tuvimos en el pueblo un médico que viviese para dar un diagnostico ni mucho menos disponía de medios para identificar de que enfermedad se trataba ni existían estadísticas a disposición de los doctores para el pronóstico. ¿Quizás aquella mujer mayor tenía un don especial que percivía el mal que ocasionaban aquellos bichos?. Aquella mujer solía aconsejar al que iba a por agua y había escuchado que algún familiar suyo estaba adelgazando de forma progresiva: Que esté todo un día comiendo nada más que bacalao (recordamos que este pescado llegaba al pueblo en salmuera) y al día siguiente se le pone un recipiente con agua en la barbilla sin que llegue a bebérsela. El bicho sediento aparece en la boca que es cuando se le atrapa extrayéndolo y por ello ya la persona libre de aquel percance. Otros benineros alegaban que "aquellas personas que habían muerto por tal motivo en el velatorio se le  solía inflamar el cuello de forma anormal e incluso asomar la cabeza por la boca del difunto".
Las solitarias: “sanguijuelas que se había tragado bebiendo agua en alguna fuente algún beninero, se habían pegado a cualquier parte del aparato digestivo y allí comenzaba a chupar sangre y engordar hasta que al que se la había tragado le quitaba la vida”. A aquellos paisanos que estaban muy delgados o delgadas siempre se nos ocurría decir: “Seguro que se ha tragado una solitaria – para aquellos alpujarreños aquella forma rápida de adelgazar  eran sanguijuelas y punto – al beber directamente del chorro donde cae el agua en cualquier fuente del término municipal del pueblo”.
Otra forma de identificarlas era para reflejar que una persona se  estaba empobreciendo demasiado de prisa y se solía decir: “Vas a la ruina al aprovecharse de ti,  es una sanguijuela que te chupa tu fortuna hasta dejarte tan pobre como las Ánimas Benditas”.
Después que mi hija me dice por teléfono desde Inglaterra: “esta noche he tenido que poner unas cuantas (…) – no recuerdo como ella las nombra desde el punto de vista científico a las sanguijuelas – y la noche ha sido bastante movidita en el hospital”. Un chaval se cogió un dedo con una puerta y había que cortárselo  a no ser que un medicó decidiese de aplicar, la técnica de las sanguijuelas. En dos días el dedo estaba para sacar la conclusión que el dedo no era necesario cortarlo.  No he dejado de pensar en “aquellos bichos en forma de gusanos” que intentaba eliminar aquella paisana de nuestra  fuente. Incluso he sacado dos conclusiones una sobre mi bisabuela y otra sobre mi padre. “Encuentro una aclaración  de la muerte de mi bisabuela que cuando era pequeño me decían”:  Empezó a adelgazar y adelgazar hasta que una noche se comió un plato de caracoles y a la mañana siguiente la encontraron muerta con apenas cuarenta años. La otra conclusión, la de mi padre, es: La rozadura de un zapato le creó un moratón que fue creciendo hasta que después de unos cuantos meses de dolores y de idas y venidas al hospital nos dicen que ya es gangrena y que era necesario cortar el pie. La técnica de la sanguijuela seguro que le hubiese eliminado aquella cantidad de sufrimiento.
Lo lógico es que en aquel pueblo alpujarreño  llevaba consigo el ir adelgazando conforme iban entrando los años. Se solía decir: “cada año un kilo menos”. Pero aquella forma de adelgazar “era lo lógico o lo que aceptábamos por ser la forma de vida y el medio en el que nos desenvolvíamos”. Pero este adelgazamiento imparable de aquellos alpujarreños que se consideraban jóvenes es tema para desarrollar en otra ocasión.
He encontrado cosas interesantes en:
 http://hirudopuntura.com/documental-desagradable-pero-sano/
Se utilizaron en la antigüedad y han vuelto para quedarse. Desde el antiguo Egipto, las sanguijuelas fueron medio de tratamiento medicinal para afrontar diferentes patologías y ahora, en la actualidad, han sido recuperadas como perfectas aliadas de los cirujanos
Las sanguijuelas se han convertido en un tratamiento habitual para el departamento de cirugía maxilofacial del hospital tarraconense Joan XXIII.  Las sanguijuelas, “ pueden salvar la intervención quirúrgica en más de un 80%”, explica el doctor Mateos.
Existen casi 700 especies de sanguijuelas y sólo la hirudo medicinalis cumple los requisitos para los tratamientos médicos a los que nos referimos. Son cultivadas y criadas en laboratorios específicos del Reino Unido y Estados Unidos.

sábado, 30 de diciembre de 2017

No disputo con nadie la compra de juguetes

Es una elección disputarme un abrazo, una sonrisa que sale de la cara más guapa de todas las que rodean, pero creo que a la larga, tantos juguetes, tanto plástico: ¿Mis nietos llegarán a  valorarlos así, como su abuelo?.  ¿Ese exceso es bueno?. 
Se que no debería valorar un juguete por el contenido en plástico. Se que con el tiempo corro el riesgo de ser el abuelo tacaño, pero pondré todo el interés del mundo en que sea valorado como el abuelo que le enseñó a mezclar los colores. 
Por ejemplo, este villancico.  

El niño juega a mezclar colores en su paleta
y pinta la luna color naranja y de verde las estrellas.
Niño que en el firmamento 
solo hay blancos resplandores
yo soy el Rey del Cielo y lo pinto de colores.

Estribillo:
Señora María venga usted corriendo
que el niño chiquito se está entreteniendo,
se está entreteniendo, se está entreteniendo
en pintar la mula de blanco y el buey de negro 

El niño juega a pintar margaritas y amapolas
ha puesto todo el portal salpicado con su brocha
pintó de blanco el invierno
de colores la primavera
de azul y blanco el círculo de la tierra.

Estribillo:
El niño juega a pintar crucecitas de madera
y todas les salen rojas color de sangre morena. 
!Niño!. Píntalas de blanco 
como las velas de un barco que por los mares navega
que el color rojo lo pintarás cuando salves a la tierra.

Estribillo:
Déjalo que pinte, déjalo pintar
por algo es mi niño el rey del portal.   


Pd: Yo tengo cinco reyes en el salón de mi casa muy, muy difíciles de manejar.