
Pero no, soy del lugar y me
resulta muy difícil a mí, que soy alpujarreño, encontrar un sitio para quedarme a
dormir dos noches en cualquier pueblo de la Alpujarra, de la ladera sur de
Sierra Nevada, que desde que nací sobre todo por las noches vía a lo lejos las
luces de un puñado de pueblos, que solo conocían los pastores de mi pueblo. Que solo dichos pueblos los conociesen tan solo los pastores, era una razón basada en las comunicaciones, que dicho problema aún no se ha resuelto.
Dejo internet y recurro al teléfono. Tan
solo encontré a una persona que me dio números de teléfonos para que localizase
un sitio. A estilo compadre. "También, es en cierta medida complicado la situación al imponer donde podamos estar juntos diez personas con
tres niños". Pero aún así en los tiempos en que vivimos me parece no estar a la
altura de las circunstancias.
Imagínense que soy ruso y me han
dicho utilizando el sistema de comunicaciones del boca a boca que existe un lugar en España, que
se llaman La Alpujarra y que por esta fecha se celebra la fiesta de las
castañas, acudo a una agencia de viajes reservo y en base a la desconfianza
llamo por teléfono antes de salir al lugar de hospedaje y me dicen que dicha reserva
está anulada y que me dan como alternativa ir a la otra ladera de Sierra Nevada
que es donde existen suficientes hoteles pero que ni hay castañas o si las
quiero probar tendría que recorrer un buen número de kilómetros de ida y de
vuelta.
Como he reflejado anteriormente,
sin ser ni chino ni ruso, al ser nativo, alpujarreño, en cierta medida me
siento anonadado, (por no utilizar otro adjetivo) al ver el cómo se encuentra
organizado una de las fuentes de crear puestos de trabajo o de riqueza en mi
tierra.
Otro dato digno de tener en
cuenta. Hablando con una persona de Mecina Bombarón me decía que las castañas
al no encontrar salida comercial, a todos los que lleguen en ese día al pueblo
las castañas se les darán gratis. Otro dato para volver a ponerse anonadado,
puesto que en cualquier puesto de verduras del mercado de mi ciudad, el kilo (las
pequeñas, las perrunas) menos de los dos euros no se encuentra.
Tan solo con esos tres datos,
sobre las comunicaciones, el turismo y el recurso de las castañas (entre otros), me vuelvo a poner anonadado al
pensar, que por supuesto tiene que existir una mancomunidad de municipios donde
unos cuantos políticos consiguieron su puesto de trabajo, su sueldo, unas diputaciones (la de Almería
y la de Granada) también llenas de políticos atareados en sus cosas y que seguro
aparecerán por la fiesta en magosto, (que así se llama dicha la fiesta de la castaña en Cataluña ) para salir en las fotos.
Como ya uno está entraico en
años y ha pasado por tantas decisiones, me vuelvo a plantear lo de siempre: ¿Si
en la actualidad tuviese veinte años y viviese en La Alpujarra no estaría
volviéndome a plantear una y mil veces buscarme un puesto de trabajo fuera,
donde fuese, en cualquier sitio menos en mi tierra?. Los recursos que tiene
ahora mismo mi tierra siempre los ha tenido, pero: ¿Cuál es la razón que sus jóvenes se
marchen de ella?.