jueves, 27 de febrero de 2014

Paco de Lucía y Camarón

A pesar de llevar cerca de los cuarenta años viviendo  en Algeciras (aunque se duerma en Algeciras donde se vive es en Campo de Gibraltar) nunca vi por la calle ni a Paco de Lucía ni a Camarón. Bueno los vi en concierto hace ya años y la verdad es que apenas me acuerdo de ningún detalle de aquellos actos en concreto. Aquí a Paco y Camarón en la zona lo que realmente  te llega de Paco son  sus anécdota y su forma de ser. Es el hijo de Lucía, la vecina, el que andaba y jugaba cuando era niño y era joven. Lo destacado e importante se lo dan los de fuera. Conozco a gente que han estado relacionado con ellos y por tanto he escuchado infinidad de anécdotas, quizás más de Camarón que de Paco, aunque Camarón viviese en el otro extremo de la Bahía de Algeciras.
Lo que si he recorrido infinidad de veces son los espacios por donde ellos han pasado, han andado, observaron y en cierta medida formaron su carácter, puesto que el carácter, la forma del ser humano, del estar y de vivir lo da la tierra y las gentes con los que te relacionas sobre todo en momentos claves de la vida de una persona.
Esta mañana escuchaba que Paco se ha marchado a los sesenta y seis años, dos veces seis las cuerdas de una guitarra. No se si se conservarán dos guitarras de las tantas que ha tenido Paco en la zona. Esta mañana cuando fui a la plaza de abastos, escuché en un puesto: “Paco apenas si volvía por Algeciras, porque la gente es mupesa y lo agobiaban”. Tampoco la Playa del Rinconcillo donde él se sentía en plenitud, donde seguro le salieron las mejores de sus obras, no es la que era, ni viven los que estaban. En resumidas cuentas, la Algeciras que configuró la personalidad del creador de Entre dos Aguas no se parece para nada a aquellas cosas que le formaron parte de su personalidad como era, el mar, la mar y el barrio donde fue niño y fue joven no está los mismos vecinos, ahora ocupado principalmente por marroquíes.
Para estar en la mar del que se nos ha ido te tienes que ir justo al centro del Estrecho de Gibraltar y tener a tu lado alguna persona mayor de esas curtidas por el mar que le pueden poner mil nombres a la dirección y fuerza del viento que te vaya explicando el pupular de todos los peces  cuándo van para el Mediterráneo o regresan al Atlántico, ir a coger erizos, burgaillos y hortigas y ver la gran riqueza que existe en el espacio de la costa ocupado por las mareas. Para conocer sus pasos te tienes que meter en el centro del Parque de los Alcornocales a buscar hongos y tagarninas y ser acompañado también por una persona que sea de la zona, de las que trasmiten el conocimiento por conocer todos los animales y pájaros, cuando se van y cuando llegan, los que saben hablar con la tierra.
Cuando escuchas la composición entre dos aguas son unos minutos, cuando estar en el Estrecho de Gibraltar o en el Parque de los Alcornocales, es estar un día entero escuchando, tocando, viendo y respirando todo eso que le fue necesario vivir a Paco cuando era joven para componer lo que compuso y eso a mi manera si que lo he compartido con Paco de Lucía.
Cuando sin estar programado nos juntamos unos cuantos amigos con unas cuantas guitarras, es cuando me acuerdo de Camarón. En esos momentos es cuando fuerzas especiales, suben del centro de la tierra  o bajan del firmamento que uno se pone a cantar o a bailar y son momentos (pocos y escasos) que solo he vivido en esta tierra. Camarón se nos fue y Paco se nos ha ido lo mismo que se fueron los romanos. ¡Unpone!,  pero aún nos quedan siete ciudades con el mismo potencial lleno de energía que andando por ellas es fácil cerrar los ojos y sentirte romano. O escuchar entre dos aguas las del Mediterráneo y las del Atlántico donde se abran y se mezclan en el estrecho o reunirte con amigos y cantar como solo se canta y se vive el cante en esta tierra por Camarón.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Pan duro para los patos. I

 Son unos cuantos años de estudio y pensar modos y maneras sobre si los gorriones y las tórtolas que llegaban a comerse el pienso de mis gallinas formaban parte de cómo yo tenía programada mis necesidades o por el contrario debía de seguir alimentándolas a todas las aves que llegaban al huerto por eso de ser un filantrópo.
En un principio era agradable ver los árboles que rodean mi casa donde los gorriones se pasaban sobre todo por las tardes armando la grande disputándose la mejor rama para dormir. Los que pasaban por la calle se quedaban boquiabiertos al escuchar el alboroto. Por supuesto que la acera estaba siempre llena de lo que ellos iban soltando durante toda la noche. Las tórtolas anidaban en el río cercano y tenían la comida preparada para comer ellas en primer lugar y nada más salir del nido sus crías, las situaban encima del gallinero, mostrarle la comida. y marcharse rápidamente para sacar la siguiente nidada. A las tórtolas solo les faltó decirme: Te dejo mis dos hijos para que les des de comer.
Los gorriones tenían más jeta, pues no solo se comían el grano, también, en la temporada de bravas e higos, pues yo tenía que comer los que a ellos les sobraba y con las uvas, con todas las frutas del huerto.
Llegó un momento en que las compras de pienso eran tan frecuentes, que empecé a plantearme de conseguir unos cepos de alambre como los que utilizábamos los críos en Benínar, que por medio de un amigo los conseguí. En mi pueblo los críos aportábamos comida a la casa mediante coger pájaros en el campo. No llegué a utilizarlos por eso del remordimiento de matar un ave. Me he convertido en un urbanista y todo lo tengo en el supermercado. Renuncié a la escuela que tuvimos los beninerillos de alimentarnos de las frutas y verduras y animales que se conseguían en el campo, un capitalino defensor de una naturaleza animales y plantas teóricamente, idílica. 
En este febrero del dos mil trece  en todo este mes se han hincado, se han comido  en toda Almería y provincia unos cuantos miles de kilos de animales en filetes. Mis paisanos  han comido carne de cualquier animal. Pero ellos los almerienses no tienen el remordimiento sobre su conciencia de haberlos sacrificado. Me he pasado unos cuantos años, preguntando por supuesto por mi tierra e incluso en la extremeña la forma y manera que los gorriones y las tórtolas se fuesen a alimentar al campo,  de donde proceden y que comiesen lo que en cada momento da la tierra. Me fabriqué una jaula trampa y en una ocasión llegó a tener dentro tres docenas de gorriones pero ni yo podía sacrificarlos ni nadie me ayudaba, les abrí la puerta y todos se marcharon, a pesar, que en esta tierra donde vivo en el Campo de Gibraltar existen bares específicos que una de sus especialidades de renombre por temporada, son los pajarillos fritos, como le pasa a los caracoles. Son manjares. Dicen.
Hace poco tiempo me encontré en casa de un familiar en Málaga con un comedero fabricado con una garrafa de aceite bacía de veinte litros, me llamó la atención, pregunté y me dieron el siguiente razonamiento: Los gorriones no llegan al grano, se tienen que meter dentro de la botella y eso no lo harán nunca. Si colocas los boquetes a una cierta altura podrán meter la cabeza las gallinas, pero no llegarán las tórtolas. De esta manera estoy un poco más tranquilo, me he quitado remordimientos adicionales y por supuesto he dejado de comprar la mitad del grano que antes compraba.
Sé que cada vez veo más claro que pertenezco y pienso como piensa mucha gente en la UE. Esta decisión mía de que los gorriones y las tórtolas han de buscarse la vida tal y como cada cual se la busca y no depender  del pienso de los demás, es una decisión coherente que se debe aplicar al tema de las fronteras, las que tengo tan cerca de donde vivo, el Estrecho de Gibraltar. No es fácil pronunciarse a la ligera de los que nos llegan de fuera y de compartir lo que tenemos. La satisfacción de compartir lo que tenemos con los que llegan siempre fue gratificante pero todo tiene sus medidas.  
Y en el tema de los animales y pájaros nuestros hijos deberían pasar un periodo de tiempo en un pueblo donde los animales, donde vivan en vivo y en directo que nacen, crecen se reproducen y forman parte de los alimentos, además de responsabilizarse y disfrutar de ellos que tomen conciencia que las tajadas que tienen en el plato han delegado en otros, controlarlos, cuidarlos, alimentarlos y sacrificarlos.      

Otro día escribiré sobre la cantidad de patos que tiene el río que está frente a mi casa que son alimentados diariamente por todos los vecinos con el pan que se les pone duro y por ello les sobra.

lunes, 10 de febrero de 2014

Se dejaron de arrojar claveles al mar.


Los medios de comunicación no solo de mi comarca también los nacionales  otra vez como en tantas ocasiones dan la noticia del número de personas que han fallecido en el intento de cruzar desde África a la UE. En la misma noticia se cuentan por miles los que están esperando el momento de poder cruzar por donde sea y como sea.
Dicha noticia no me es ajena puesto que cuando terminé la carrera al no encontrar trabajo en mi provincia, mi futuro, estaba seguro que no estaba en mi tierra en mi pueblo.  Preparé la maleta y me fui a encontrar trabajo a Barcelona. Aunque solo pasé allí unos cuantos meses fueron suficientes para curarme del “sarpullido” (ganas de romperlo todo y empezar de nuevo) por el que pasa cada emigrante.
¿En que nos parecemos los benineros que decidimos emigrar a los que se encuentran al otro lado del estrecho esperando?. Entre otras cosas en la de horas, días, meses y años que dedicamos a preparar el viaje. Miles de horas de incertidumbre que era imposible eliminar del pensamiento. Argumentar las razones de preparar la maleta, en aquellos tiempos, en aquella sociedad en la que nos sentíamos asfixiados; era sumamente complicado, explicar aquellas razones que te repetían y argumentaban todos los días tanto la radio como la televisión. Ese comecocos que cuando llega a la mente te vuelves solitario, y en ese estado puedes estar años, hasta que un acontecimiento específico te obliga a reaccionar, a preparar la maleta en un instante y comenzar el camino. Los africanos esperan y esperan hasta que llega ese momento y mientras se espera parece como si te estuvieses preparando para lanzarte al agua, al mar, aunque no se sepa nadar.  
Recuerdo el caso reciente de un joven que pasa a España escondido en un camión, y cuando se baja es aplastado al dar marcha atrás y es ingresado en el hospital de Algeciras. Todo el mundo lo primero que le preguntaba era la razón de subir en dicho camión, correr ese riesgo. Por supuesto que no hablaba nuestro idioma y por ello no podía contestar a la pregunta, hasta que llegó el traductor: 
Soy el mayor de siete hermanos, desde que podemos trabajar estamos trabajando en las labores del campo y lo que me obligó a subirme en el camión fue el sufrimiento diario al que está sometida mi madre. 
Eso es lo que repetía constantemente el que estaba en la cama de al lado, cada vez que llegaba otro visitante nuevo a preguntar. 
Este joven se ha convertido en todo un héroe en su pueblo africano, puesto que, al quedar minusválido, la ONCE le ofreció un trabajo y por ello, manda todos los meses el dinero que puede a su madre. Todo un ejemplo  a seguir a una serie de generaciones de jóvenes de su pueblo, puesto que la madre del que fue atropellado por el camión la vivienda ya es de su propiedad, tiene televisión, frigorífico, teléfono, y puede ir a comprar con dinero en el bolsillo a la tienda.   
Los jóvenes benineros de mi generación nos preguntábamos una y otra vez, que: ¿Aquellas empresas a las se iban a trabajar nuestros paisanos porque no se montaban en Benínar?.  ¿No era más fácil y más humano  llevar el trabajo a donde estaba la mano de obra, que llevar la mano de obra al taller, o a la fábrica?. 
Recuerdo que cuando empezaron  aparecer ahogados en la última década del siglo pasado en el Estrecho de Gibraltar, un grupo de personas se reunían en la plaza alta para ir a continuación a tirar flores al agua de la bahía. El acontecimiento se repetía tantas veces que aquellas concentraciones fueron perdiendo personas, hasta que las últimas decidieron que con aquella forma de actuar no se modificaba en lo más mínimo lograr que no apareciesen más ahogados a las puertas de la UE. A los inmigrantes nadie les va a convencer para que vuelvan a su lugar de origen e intenten ligar su futuro al lugar en que han nacido, ni los países a donde se dirigen les van a recibir con los brazos abiertos, les van a facilitar la llegada y que se adapten a una sociedad totalmente diferente de donde proceden. 
Ya han pasado más de dos décadas y la solución que en la actualidad se está tomando es brindar la frontera, y cada vez se  concentran más y más africanos con la intención de cruzar el charco. Ojalá la solución se lograse volviendo a tirar claveles al mar.      


   

miércoles, 29 de enero de 2014

La Alpujarra en FITUR: Jarteunaidea.


Recuerdo un relato en Benínar sobre la costumbre de lo que cobraba el cura que pronunciaba el sermón el día del patrón el día de San Roque. Se le pagaba tan poco, que todos los curas de los pueblos de alrededor, por más que se les invitaba no acudían y la razón era, que debajo del púlpito se colocaba el sacristán con una navaja y una caña. Cada vez que el cura pronunciaba el nombre del santo, el sacristán daba un corte a la caña y en función de los cortes que al final del sermón tenía la caña cada corte una peseta, es decir, que el cura correspondiente no sacaba ni para el viaje. Lo de las cortes en la caña lo sabían los benineros, pero no los de fuera. Así una y otra vez, cada sacerdote de las parroquias cercanas, cada año que se les invitaba siempre tenían la agenda repleta y por ello nadie quería ir a Benínar. Un año, es nombrado un beninero con billetes mayordomo y se propuso que en aquel año quedase en los anales que él había sido nombrado mayordomo  porque  acudido el mejor predicador de la diócesis de Granada. El mayordomo con bastante pasta, antes de empezar la función se acerca al sacerdote y le dice: Reverendo usted va a cobrar en función de las veces que pronuncia la palabra San Roque. El reverendo en cuestión dijo tantas veces Roque, que el sacristán paró la homilía para buscar otra caña ya que la que tenía no admitía más cortes.
Algo parecido tiene que haberle pasado a nuestro querido y admirado Kico Medina en el discurso inaugurar pronunciado en Madrid en  Fitur en el pabellón Andalucia.  Al pronunciar La Alpujarra, pero en esta ocasión el sacristán rajaría la caña cuando dijese: La Alpujarra Granadina. Si solo decía La Alpujarra el sacristán estaba advertido que nada de poner una marca en la caña.
Nuestro querido y admirado Tiko Medina, con lo largo que fue siempre para intuir antes que pasasen los acontecimientos casi seguro que se está preguntando:
-         ¿Cuál será la razón, que solo me dieron cinco pesetas si pronuncié La Alpujarra en muchísimas ocasiones?.     
-         ¿Cuál es la razón que si coloco en gloogle la palabra Fitur 2014 y La Alpujarra tan solo hace referencia a la granadina y la almeriense apenas aparece?.
-         ¿El rey moro de la diputación de Granada acaso está en enemistad con su homólogo rey almeriense y por ello en esta ocasión han dividido La Alpujarra en dos, la de cada uno?. ¿Lo que no se logró desde los Reyes Católicos ni después Javier de Burgos en el 1833 con las provincias pretende ellos que sea un hecho?.
Esmestervez que los pueblos desde Adra a Vicar que siempre se han considerado alpujarreños, pues no han dicho nada, se han callado y habrán pensado que en otra ocasión será ir unidos a vender al mayor mercado del turismo de España La Alpujarra donde acuden todos los importantes del sector. 
Para eso está FITUR para confirmar que aún no se ha podido superar los reinos de tafias que se acentúan cada vez más sin que aparezca la unión No aparece la frase: Hasta aquí hemos llegado tan solo existe una sola Alpujarra. Para andalucíainfirmación.es/Fitur 2013, escriben todas las zonas de Andalucía, pero se le ha olvidado La Alpujarra.
 Si complicado es para los actuales políticos encontrar la unión de los pueblos alpujarreños, me imagino a los que viven en dichos pueblos cada día, cada mes, cada año cada vez más lejos (en carreteras por ejemplo) de todos los avances que nacen cada día y que no llegan a la ladera sur de Sierra Navada, la zona del Andarax ni  al Cerrajón de Murtas.
Si la revolución industrial dejó infinidad de testimonios, de huellas, por toda Europa, de todos los avances que aparecieron en aquellos tiempos, nada tenemos como testimonio que llegase a La Alpujarra. De la misma forma, en la revolución en la que nos encontramos protagonizado por internet, da la impresión que está pasando, pasará y los alpujarreños la verán pasar sin que deje ninguna transformación.

lunes, 20 de enero de 2014

Fitetú, … que dos embalses.



Fitetú que dos embalses y que dos formas de pensar tan opuesta y tan distintas de los agricultores extremeños, portugueses  y los almerienses. Unos pensado en la supervivencia del subsidio agrario y otros pensando el cómo llegar con sus productos a todos los mercados del mundo. 
El embalse de Alqueva en Portugal (1):
En efecto, la presa surtirá a 110.000 ha de nuevos regadíos y permite el funcionamiento de una central hidroeléctrica con capacidad para producir 380 MW, cantidad que permite satisfacer los gastos eléctricos de una ciudad de 180.000 habitantes.
Ocupa un área de 250 km², 33 de los cuales están en territorio de la provincia de Badajoz. Su capacidad de almacenamiento es de 4.150 hm³ (1 Hm3 equivale a 1.000.000 m3) de agua (cantidad que equivale a las necesidades de abastecimiento de Lisboa durante 40 años). La longitud, desde la presa hasta la cola del embalse, es de 83 km. Su profundidad máxima es de 152 m. Su recortada costa tiene una longitud de 1160 km, cantidad equivalente al total del litoral marítimo portugués. La altura de la presa es de 96 m, 458 m de larga y 7 de ancha aproximadamente.
El embalse de Benínar (2):
Con una capacidad de 68,2 hm³, es el segundo mayor embalse de la provincia tras el de Cuevas de Almanzora. El río Adra aporta un total medio de 45 hm³ de agua al año.1 También aportan agua, aunque en menor cantidad, las numerosas ramblas que confluyen en él. Recibe el agua de 521 km² de las provincias de Almería y Granada.
Desaladora de Carboneras (3):
La desaladora de Carboneras produciendo a tope puede suministrar 3,6 Hm3., al mes. 43,2 Hm3 al año para abastecer 7.000 ha de invernaderos. Lo que almacena el embalse de Alqueva en un año ha acumulado agua suficiente o equivalente, lo que suministra dicha desaladora durante  96 años. Tenemos que tener presente que el agua depurada del mar necesita un treinta por ciento de agua de otras fuentes para el riego de los invernaderos.

En un momento determinado del viaje la pasada semana a Extremadura mi hermano y yo escuchamos la frase: El embalse más grande de Europa se encuentra relativamente cerca de donde estamos.
Cuando un beninero escucha la palabra pantano, se le ponen los bellos como escarpia y para que se aplaquen tienen que visitar  dicho lugar sobre todo para colocar en su historia personal comparaciones.
Acompañados por un lugareño, Manolo Patapalo nos dirigimos la presa. En un momento dado señala a un pueblo portugués y nos dice: Mi padre salía cargado con cuarenta kilos de café a las espaldas de este pueblo situado a una distancia de cuarenta kilómetros y casi toda su vida vivió de dicho contrabando, después de ser soldado en la Guerra Civil, y ser el que cuidaba del caballo del general Agustín Muñoz Grandes en las estepas rusas con la División Azul. Toda una historia para escribirla y dejar constancia de ella.  
Durante todo el trayecto con una distancia de ochenta kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, tan solo vimos en la frontera entre España y Portugal unas cuantas hectáreas sembradas de árboles frutales (melocotones principalmente) que pertenecían a Villanueva del Fresno, Extremadura. Como el patrón de medida beninero son los huertos, las hectáreas de olivos, almendros, o de siembra de cereales, al ver aquel paraje prácticamente sin estar sembrado, cada cierto tiempo alguien decía:
-         -  Qué lástima de tierra desaprovechada y además apenas, aparece un pueblo, una gasolinera o una venta tan prolíferas en la Andalucía costera que conocemos.
-         -  Yo contestaba: Fitetú. 
En el 2002 se inaugurado  (por fin después de muchos años de trámites  vaya usted a saber cuáles fueron las razones de su paralización), la presa que vamos a visitar por supuesto con fondos de la UE.

En efecto, la presa surtirá a 110.000 ha de nuevos regadíos y permite el funcionamiento de una central hidroeléctrica con capacidad para producir 380 MW, cantidad que permite satisfacer los gastos eléctricos de una ciudad de 180.000 habitantes.
De media un generador eólico,(en el supuesto que lo mueva el viento) puede alimentar 1.500 hogares. (4).
Otro dato:
Tomado del periódico digital 360 sobre la superficie que ocupan los invernaderos en Almería. 28.576 hectáreas. Periodo comprendido entre el 2011/12.
Abarca 8.774 km². Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2013 su población era de 699 329 habitantes. 
Densidad de población de los pueblos de la ribera del embalse de Alqueva:
Los pueblos extremeños que están bajo las influencias del embalse son un total de cinco con una densidad de 34 habitantes por kilómetro cuadrado. Los que pertenecen a Portugal son un total de nueve con 15.de densidad de población por kilómetro cuadrado.
El Poniente de Almería tiene 432 habitantes por kilómetro cuadrado. 

A cada dato que escribo me sale un fitetú, (al vivir en la provincia de Cádiz). Por supuesto que dicha palabra no se encuentran en el diccionario ni creo que aparezcan en una pila de tiempo, que ello no quiere decir que se sigan pronunciando. Fitetúa la desproporción entre lo que almacena cada año el pantano de Portugal y los embalses de Almería. Fitetú que todos los pueblos que están dentro de la cuenca del pantano aún no han encontrado ni que sembrar ni que producir cuando en Almería  cada gota de agua forma parte de un pimiento o de un tomate. Fitetú desde el punto comparativo la densidad de habitantes por kilómetro cuadrado que viven cerca del embalse de Portugal teniendo agua para regar y tierras para sembrar lo que  persiguen desde que se levantan hasta que se acuestan es conseguir las treinta peonadas anuales para estar todo el año cobrando el paro comunitario y lo que piensan los dueños de un invernadero en Almería, es, a cuantos jornaleros tengo que contratar este año. Fitetú la de millones de euros que se ha gastado la UE (el mayor embalse que tiene) en la terminación de dicha presa que en la actualidad produce electricidad pero nada desde el punto de vista agrícola y lo cicateros que se muestran lo políticos para llevar agua a Almería sabiendo que cada gota con el sistema de riego por goteo forma parte de una fruta o en una hortaliza. Fitetú que quieren que los pueblos cercanos al pantano de Portugal se conviertan en agricultores de la noche a la mañana facilitándole energía eléctrica y agua a sabiendas que la agricultura si no se ha mamado desde chiquitito (sobre todo la de frutas y hortalizas) ese tramo es imposible saltárselo. Fitetú si unos cuantos agricultores (no hace falta muchos, tan solo unos cuantos) de los que salen de Almería para Marruecos pensasen en la transformación en agrícola toda la cuenca del río Guadiana. Fitetú, fitetú, fitetú, …
Fitetú si los que decidieron la construcción del embalse de Benínar hubiesen decidido hacer un canalillo (mas lejos están los lugares, Tajo, Ebro, de los pensados trasvases) del embalse de Alqueva hasta el Poniente de Almería. Seguro que yo y unos cuantos paisanos estaríamos viviendo en el pueblo que nos vio nacer desde que nos dieron la jubilación. Fitetú lo que pienso yo de la madre que pario al tío del tambor por la de horas de sueño que me han robado.    

(1) Embalse de alqueva:
(2) Embalse de Benínar:
(3) Desaladora de Carboneras
(4) Generador eólico.
 http://www.eoliccat.net/energia-eolica/preguntas-frecuentes.html?L=1


jueves, 9 de enero de 2014

Buscando el "tío pepe" de La Alpujarra.



En mi última visita realizada a la zona del Cerrajón de Murtas, me encontré que en La Alpujarra empiezan a comercializar espumosos cinco bodegas, que por supuesto no sé si describirlos como champán o como cavas sin meter la pata. 
En el año anterior me invitaron a una vendimia en Laujar del Andarax y el lugar donde está colocada dichas viñas en una loma, es realmente bello contemplar aquel llano lleno de viñas y al fondo la sierra. Saco este dato porque en aquella ocasión saqué la conclusión que son bastantes los dueños de los invernaderos que parte de los beneficios sacados de los invernaderos son invertidos en dotarse de una bodega para tener vino propio en primer lugar, pero también para invitar a los amigos cada vez que se tercie, para comerse un choto y unos tragos de vino. Estando allí contemplando aquel paisaje lleno de colores me preguntaba: ¿Llegara de esta procedencia las inversiones que siempre faltaron en toda La Alpujarra para promocionar sus productos?.
Cada vez que he visitado (que fueron unas cuantas y unos cuantos brindis) en la zona donde vivo las bodegas de Jerez , San Lucas, Puerto de Santa María y Chiclana, sin duda alguna las que tienen la mejor solera de España, en cada visita siempre me he preguntado: ¿Cual es la razón que la zona de Cádiz tenga tanto y La Alpujarra tan poco cuando ambas zonas se colocaron en la línea de salida en el siglo XIX, cuando apareció la filoxera?. Cuando me refiero a tanto, me estoy refiriendo a la de cientos de botas, cientos de miles de litros que tienen almacenadas las bodegas más importantes de la zona; mientras que en un paseo por La Alpujarra el viajero no se encuentra con bodegas tanto por los pueblos como por las carreteras, por ello los bodegueros alpujarreños poco es el vino que han almacenado en todo ese tiempo de cultivo. En nuestra zona no existen esos tres toneles donde dicen los gaditanos radica la esencia, la solera y la crianza de todo buen vino. 
De nuevo me llega a la cabeza otros dos extremos, el minifundio y el latifundio. ¿Se podrá transformar el minifundio en todo el Cerrajón de Murtas o en toda la zona del Andarás?. ¿Nacerán cooperativas como han nacido en el Poniente de Almería para enfrentarse de otra manera a la producción y venta del vino?. 
En la última visita realizada a la bodega del Tío Mateo, el guía hacia bastante hincapié en la tradición de unir siempre bodega y apellidos. Nos decía que son tres generaciones enteras unidas y trabajando dentro del negocio familiar.  En este sentido recuerdo que a Benínar llegaban los pellejos de vino (los mismos envases a los que se enfrentó don Quijote de la Mancha) las damajuanas metidas en cestos de caña o de esparto  a la taberna de Antonio Campoy, que eran dos los apellidos que se encargaban del reparto. Los  que llegaban de Ugijar y los que llegaban de Fondón. ¿A que se dedicarán aquellas dos familias que copaban el mercado del vino desde el mar hasta la sierra en toda La Alpujarra?.  
Como olvidar las botas y los porrones que se llenaban en forma de derroche en estos días en los que se mataban los cerdos; aquellas matanzas beninerasque duraban dos días y era la época del año en la que cada familia era protagonista en función del número de cerdos sacrificados y de las arrobas de vino que se compraban.  
Cada vez que me encuentro en el supermercado con las botellas de anís, cierro los ojos para trasladarme a mi pueblo para estar en la matanza primera que recuerdo, la de mi abuela Mamanona. Al amanecer antes de comenzar las faenas, había que tomarse una copita de anís, carraspear, coger un puñado de higos, remangarse la camisa por encima del codo y esperar órdenes.            
Todo esto que escribo me lo ha traído la botella medio vacía de anís que está encima de la mesa que  le coloco un mandil  donde pone, anís regalao, (por la destilería que tenía Andrés el Regalado en Benínar) y el vino que se consume en estos días en mi casa la botella que está en la mesa también tiene un mandil donde pone: Bodegas Reinoso.
Le pediré en la próxima carta a los Reyes Magos que en la Puerta Purchena de Almería aparezca una gran figura con forma de botella encima de cualquier edificio donde ponga el título que identifica el tío ... que identifica el vino de toda La Alpujarra. 
  

 “En el 1835 con 23 años el tío pepe de jerez comienza a sembrar y cosechar su brandy. En el 1856 ya estaba vendiendo dos  millones y medio de botellas en Inglaterra”. 

martes, 31 de diciembre de 2013

Aterramientos y tan pancho se quedó el delegado.



Además de los problemas que fueron apareciendo durante todos los años de existencia del pantano de Benínar y que ninguno se ha resuelto, ahora el delegado territorial en la materia dice que tiene problemas de aterramientos. Solicito información al diccionario y me da tres posibilidades: Acumulación de tierra. Terror. Humillación. Los benineros tenemos entendido desde que nos  lo decían nuestros abuelos, la primera solución no es, puesto qué, quien ha aportado las tierras para la construcción  de todos los bancales y paratas que había en el pueblo siempre fueron las  llovías y el delegado dice: , "porque si el año se presenta seco podemos tener graves problemas de 'aterramientos'".  ¿Será la palabra terror?. Si es así, es el terror que puede aparecer, que siempre están presentes  en la cuenca baja del río, si apareciese una tormenta de las ya conocidas por los benineros y por los abderitanos. La palabra que reune lo que quería  expresar el delegado es la palabra “humillación para los benineros”. Es lo más parecido a la realidad. Es lo que yo siento, humillación cada vez que sale cualquier noticia sobre el dichoso pantano. Me siento humillado al realizar una obra con la intención de aportar agua para los invernaderos del El Ejido, que digo un pueblo para todos los del Poniente Almeriense e incluso para abastecer a la capital, y dicha construcción ha sido un fracaso. Nos lo vendieron en aquellos días de las obras que el pantano sería lo fundamental para el progreso del Almería y visitando las hemerotecas se puede comprobar, y según las estadísticas de los casi 500 hectómetros cúbicos que se gastaron en la temporada agrícola del  2012 al 2013, (el año que llovió tanto) tan solo aportó el pantano 15. Con estos datos que dan las estadísticas en vez de sentirnos los benineros orgullosos de aportar nada más y nada menos que todo el agua que necesitan los invernaderos, los datos nos dan argumentos para sentirnos de todo menos orgullosos por nuestra aportación.
Todos nos sentimos orgullosos de aportar según nuestras posibilidades (a los benineros nos expulsaron de nuestro pueblo) lo que necesita un proyecto que aporta beneficios a la comunidad. Después del tiempo transcurrido y ver que dicho proyecto le han aparecido grietas y se escapa el agua, (es el argumento que se dan cuando abren las compuertas cuando llueve en la zona) es tanta la que se pierde que el presupuesto del arreglo supera casi los costes de la construcción de la presa. Es tanto el importe del arreglo que nunca (dudo que se tengan localizados por donde se va el agua, ya que, antes de la construcción de la presa estuvieron dos años haciendo perforaciones para analizar el subsuelo) se dispuso de dicha cantidad de euros ni nunca se tendrán. Que la tierra acumulada es tanta que se utilizará (existe un reportaje donde la alcaldesa de Adra tocaba las palmas de contenta por la llegada de muchísimos camiones de arena) para aumentar las playas de Adra. Que cualquier pozo de la zona aporta casi la misma cantidad de agua que aporta la presa. Son tantos los errores cometidos en su construcción, que la aportación de cada beninero nos da de todo menos satisfacción. Aportamos nuestras casas, nuestra iglesia, nuestras calles, donde transcurrió nuestra niñez,  juventud y todo lo relacionado con nuestras raíces. !Ay!, señor delegado si usted supiese.

Seguro que el delegado se equivoca utilizando la palabra “aterramientos en el pantano de Benínar”.