Me decía la presidenta de Plaza de Benínar , que gracias a las gestiones realizadas por el alcalde de Berja, por fin ya entrados en el siglo XXI, una de las barriadas del municipio, Hirmes antes que termine el 2011, tendrán en todas las casas agua potable y alcantarillado. Mira que han pasado alcaldes por el municipio que todos fueron conscientes que existían unos andaluces que vivían de la misma forma que viven en el norte de África, que cuando los días son claros se pueden ver dichos pueblos y que con buenos prismáticos desde el Mirador del Estrecho de Gibraltar se ve clarísimo los burros con aguaderas o las mujeres con el cántaro en la cadera acarreando agua desde la fuente a su casa.
Por fin llegó el alcalde que comprendió que no se puede tener a unos habitantes en el municipio que cuando se asoman a la ventana ve un pantano y que cuando necesitan agua tienen que acudir con un cántaro a la fuente o un carrillo mano lleno de botellas de plástico.
En el 2009 me tocó ser mayordomo de las fiestas de Benínar y en todo momento el Alcalde de Berja con todo su equipo, siempre puso a todos los operarios a disposición de las necesidades para acondicionar el camping para que los beniner@s tuviesen sus necesidades básicas cubiertas. En aquel año por medio de un escrito lo reconocí y sigo reconociendo que cada vez que llegan dichas fiestas el alcalde arrima el hombro. Reconozco que le tenía idealizado, pero últimamente le miro de reojo y sin querer digo: ¡Uh!. ¡Uh!.
Antes de entrar en el tema del valor que deben tener los buenos toreros, quiero recomendar que si visitan Marruecos visiten en la plaza principal de Tetuan una iglesia católica (cuando acudía a misa éramos cuatro feligreses con capacidad para doscientos) que según el sacerdote encargado de las celebraciones, dicha iglesia apenas hacía unos años estaba en ruinas, pero acudió en una visita oficial un hijo de Ceuta a dicha ciudad de Marruecos, donde acudía en su niñez y juventud con sus familiares a Tetuán (que dicho joven después llegaría a la presidencia de la Junta de Andalucía un buen puñado de años y en la actualidad ministro del Gobierno de España) y al ver el estado de aquella iglesia llena de imágenes que formaban parte de sus recuerdos, el que nació en Ceuta, se emocionó y prometió que dicho templo sería arreglado con euros de la Junta de Andalucía.
El alcalde de Berja el que oficialmente es el alcalde de todos los beniner@s me da la impresión (tomando como ejemplo el de los toreros) que no tiene cintura. Es el torero que antes de firmar una corrida pregunta a que ganadería pertenecen los toros y como estos tengan fama que son de los que se arriman, se marcha diciendo: “Hasta luego Lucas”.
Nuestro alcalde le teme a las cornadas como todo el mundo, pero cuando al que le vistieron de luces, ni las cornadas de la oposición ni las del SURSUM CORDA, cuando el toro está en la plaza (la ermita de hirmes necesita ser arreglada), no es admisible esconderse detrás del burladero, es decir el toro está en la plaza y como dice nuestro paisano Paco Ramón (es de suponer que habrá estado hablando personalmente con el primer edil del ayuntamiento por decir lo que dice): “El alcalde de Berja no quiere saber nada de la Ermita de Hirmes”.
Qué lástima que el Alcalde de Berja, sus recuerdos de infancia y juventud no sean parecidos al que tiene el que fuese Presidente de la Junta de Andalucía. sobre la única Iglesia Católica que existe en el norte de Marruecos. El que fuese Presidente Caves demostró tener mucha más cintura que el Alcalde de Berja cuando se imaginó los cuernos de la oposición, de los que se oponen que sea arreglada.