jueves, 28 de junio de 2012
VOLVER A EMPEZAR
domingo, 3 de junio de 2012
DIFUNTOS SIN CEMENTERIO
lunes, 21 de mayo de 2012
SORBITOS DE BREVA
- Unos nísperos, maduros, cuando tomaban un color entre amarillo y naranja sin ser sometidos a ningún tipo de estrés para que madurasen con una piel tan tensa como las mejillas de una quinceañera.
- Unos albaricoques, gordos con todas las gamas del rojo, amarillo y verde que algunos tenían alguna que otra grieta al madurar de prisa para satisfacer al que cuidaba su árbol, seguro, que al entrar en la boca estallaban, con un sabor imposible de describir. Puede que se pareciesen a las rosetas (a las palomitas de maíz) de cuatro cascos.
- Unos ramilletes de peritas pequeñas de san Juan que ya empezaban, por este mes a madurar. La gama de melocotones que duraban casi todo el verano como las peras. Qué decir de los melocotones cuando en Benínar se decía que las alpujarreñas serranas: “Mocicas con la cara del color del melocotón al pasar del frío al calor tan deprisa como se le pasó la juventud a un viejo”.
- Pero sobre todo esperar unos días que ya las brevas les faltaba un píz paz, na, para en una noche estallar de golpe, que se llenaban de estrías toda su piel, como se llenan la barriga de las embarazadas.
Todos estos sabores los beninerrillos, sabían dónde estaban, en que huerto maduraban las frutas de dichos árboles. Aquellos críos al nacer y criarse en contacto permanente con la naturaleza llegaban antes a la cosecha que los gorriones. Tan solo faltaba estudiar la rutina de su dueño y adelantarse, para cogerlo desprevenido y poder disfrutar de aquellos manjares antes que él. Como le pasa a mi níspero, a mi albaricoque y a mi brevera, que todos los años sus frutos nos los disputamos los gorriones, los mirlos, y yo como siempre, siempre llego tarde a comer sus sobras. A estas alturas de la vida siempre me queda la satisfacción, que antes están sus necesidades al tener en el nido muchos picos abiertos esperando sorbitos de brevas.
sábado, 5 de mayo de 2012
PROCESIONARIA Y CARACOLES SERRANOS
Por eso, como consecuencia de la creciente demanda mundial de alimentos y sobre todo de proteínas de origen animal de alta calidad y bajo costo, se debe recurrir a nuevas fuentes alternativas de producción y la cría de caracoles terrestre (Hélix aspersa) es una de ellas.
domingo, 1 de abril de 2012
QUISIERA SACAR DEL PECHO
Preferiría la procesión de Semana Santa de mi pueblo, en La Alpujarra, cuando se sacaba a un niño Jesús (por no tener en la iglesia ningún crucificado), que ir a Málaga estando tan cerca ( la capital donde nació mi mujer, donde nació mi hijo el mayor) para ver sacar al Cristo de Mena por los legionarios de la iglesia de Santo Domingo.
¿Porqué me quitaron el pueblo para construir un pantano, que está vacío, que no se puede llegar al estar lleno de boquetes por donde se escapa el agua, …?.
Ay mísero de mí, y ay, infelice me siento!.
Apurar, cielos, pretendo, ya que me tratáis así qué delito cometí contra vosotros naciendo; aunque si nací, ya entiendo qué delito he cometido. Bastante causa ha tenido vuestra justicia y rigor; pues el delito mayor del hombre es haber nacido en Benínar.
Hoy precisamente Domingo de Ramos (que en Benínar se decía: que el que no estrenaba algo se le caían las manos), me encuentro en mi salón, en mi butaca, totalmente solo y lleno de recuerdos. Si estuviese en mi pueblo, ¿cómo iba a consentir mi madre que estuviese solo, estando el pueblo entero en ebullición, todos estrenando ropa, de bar en bar, …).
Sólo quisiera saber para apurar mis desvelos (dejando a una parte, cielos, el delito de nacer), qué más os pude ofender para castigarme más. ¿No nacieron los demás? Pues si los demás nacieron, ¿qué privilegios tuvieron qué yo no gocé jamás?.
¿Acaso no vuelven todos los capitalinos a su pueblo, a su casa, donde nació y correteó por sus calles, donde están los recuerdos de su infancia?. ¿Acaso no acuden a La Alpujarra entera todos sus hijos repartidos por toda la geografía nacional, a sus casas y sus pueblos, todos están llenos de gentes y de recuerdos?. ¿Cuál es la razón de escoger a Benínar de todos los pueblos alpujarreños, para destruirlo, que no quedase piedra sobre piedra?.
Nace el ave, y con las galas que le dan belleza suma, apenas es flor de pluma o ramillete con alas, cuando las etéreas salas corta con velocidad, negándose a la piedad del nido que deja en calma; ¿y teniendo yo más alma, tengo menos libertad?.
Para más cachondeo, para más sufrimiento, por estas fechas donde vivo, llegan todos los años por esta fecha todos los ruiseñores y comienzan a cantar día y noche, que en vez de disfrutar de sus trinos, de sus cantos, para mí es un recordatorio de los que llegaban a Benínar, anidaban en todas las alamedas del río, por toda la vega y que además mi pueblo entero olía a azahar, como las calles de la ciudad donde vivo.
¿Qué delito cometieron los benineros para ser expulsados de su pueblo, de su entorno con el argumento que el Poniente de Almería necesitaba agua para el llamado progreso?. Seguro que Calderón de la Barca, para escribir esta desgarradora poesía, que he colocado en éste escrito, escuchó los lamentos de un alpujarreño, como yo, que por aquellos tiempos fueron expulsados de sus pueblos.
Termino:
En llegando a esta pasión, un volcán, un Etna hecho, quisiera sacar del pecho pedazos del corazón.
martes, 21 de febrero de 2012
El Ejido: ¿Un lugar para viejos?.
"El programa prevé actuar en ámbitos como el empleo, la sanidad, los servicios sociales, la vivienda, el voluntariado o el transporte".
21.02.12 - 01:47 – El periódico Ideal de Almería.
ALMUDENA FERNÁNDEZ | EL EJIDO.
Por supuesto que El Ejido tiene un tremendo problema con sus mayores, ya que ninguno de ellos (vale, para que no me critiquen del rigor de un dato, un 5% del total) han nacido en dicha población, han sido niños jugando en sus calles o en sus campos. Es más, un tanto por ciento muy elevado, se enamoró, pelo la pava, se casó en dicha población. En resumidas cuentas, muy pocos tienen sus raíces en El Ejido.
El que escribe tiene entre sus recuerdos acompañar a su padre en un motocarro para vender tomates pesados con una romanilla, donde acudían la gente, al lado del edificio de la Alsina, que en muchos de los casos existía una especie de trueque de cambiar hortalizas por quesos.
Me decía mi primo Paco hablando del tema: Si difícil es mantener una conversación con cualquiera de nuestra edad que han nacido en La Alpujarra, imagina, mantener diálogo con los que nacieron en Camerún o en Marruecos, culturas totalmente distintas, obligadas a vivir juntas.
Existe, (que aún no he visto) una película con el título: No es país para viejos es una novela de 2005 escrita por el autor estadounidense Cormac McCarthy, aunque la temática de la película mencionada no se parezca en nada a lo cotidiano lo del vivir día a día en El Ejido o en cualquier pueblo del Poniente de Almería, al pronunciar dicha frase a cada uno de los beniner@s (no metería la pata si en vez de poner el nombre de mi pueblo pusiese el nombre de cualquier pueblo de La Alpujarra) que viven en dicha población, al pronunciar dicha frase, que El Ejido no es una población para viejos, soltarían una sonrisa y confirmarían que es una definición creada para ellos.
En dichas propuestas del ayuntamiento no está recogido: Se crearán en los puestos de trabajo suficientes guarderías para descargar a las abuelas del cuidado de sus nietos. O, no se dará permiso de obra a todas aquellas empresas que no tenga en sus instalaciones (donde la mano de obra femenina es mayoritaria) la guardería. Termino de continuar creando una frase donde relaciono guaderías-mujeres. No la borro, puesto que en estos momentos en dicha población es mayoritaria pensar o relacionar, guardería-mujeres que guardería-padres.
Menciono lo de las guarderías, ya que cada vez que hablo con mi prima Lola, me dice que está hasta el moño de tanto tiempo dedicado a criar a sus nietos ya que sus madres están trabajando (y la pueden llamar a las doce de la noche y volver a las ocho de la mañana), para que se quede al cuidado de sus nietos ya que su madre la han llamado a esas horas para envasar tomates.
En otra ocasión escribiré sobre: Los huertos terapéuticos para la tercera edad en El Ejido o en cualquier pueblo del poniente, ya que las propuestas que han salido de las cabezas pensantes del ayuntamiento son tan amplias y tan ambiguas que al final se queden en agua de borrajas.
lunes, 13 de febrero de 2012
LA PENICILINA LLEGA A BENÍNAR
La llegada de la penicilina al pueblo los benineros la situamos entre la muerte del hijo de Moñico y la sanación de Pedro el de Emilia, bien por dicho antibiótico o la llegada de la imagen de la Virgen de Fátima en el coche de Pedro el de la rubia por la carretera de Darrícal, es de suponer procedente de Ugijar.
Si para la mejor memoria de Benínar, mi compadre Frasquito Rodríguez Romera, invocaba a Facundo por considerar que era la cabeza mejor amueblada de todos los del pueblo, de todos los tiempos, imaginen que Facundo dejo reflejado en su testamento que fuese Moñico su albacea cuando él faltase, el que repartiese la herencia entre sus hijas. Sin duda que para Facundo, Moñico superaba con creces el puesto que desempañaba dentro de la función pública.
Todos los benineros conocíamos a Moñico por ser el aguacil del pueblo. El que con trompetilla en mano, convocaba a todos los paisanos para que acudiesen a su presencia para que escuchasen en forma de cantinela (por orden del Sr. Alcalde, se hace saber, …,) lo que en cada momento decidía la corporación municipal.
Lo que identificaban los beniner@s de Mañico, es que era empleado municipal y que se le había muerto su único hijo, justo antes de marchase a la mili al parecer por culpa de un ataque miserere. Después los benineros supimos que dicha muerte pudo ser por culpa de la peritonitis. Cuando Moñico, su mujer, todos los vecinos (cuando en Benínar se llegaba a la impotencia, a perder la capacidad de tomar una decisión los vecinos te empujaban), el enfermo, todos, no podían aguantar más tiempo soportando tanto dolor. Al enfermo lo subieron en un mulo, lo llevaron a Berja, lo subieron en un coche hasta llegar al Hospital Civil de Almería. En Almería falleció y allí fue enterrado.
Hoy los tanatorios y las empresas funerarias forman parte de nuestro mundo pero hasta los años ochenta donde moría un beniner@ allí se enterraba.
Me decía mi abuela Mamanona que la mujer de Moñico como su hijo murió en sus brazos, no paró ni un momento, ni la más mínima ocasión por encontrase con la muerte, para estar con su hijo.
Puede que fuesen de la misma edad, por la misma fecha, el hijo mayor de Emilia Martín que estrenando juventud cae postrado en la cama, y nadie daba con la solución para que aquel joven volviese a las calles del pueblo con la vitalidad que tenían todos los jóvenes. Por aquella fecha aún no se había empezado a construir la vivienda que ocuparía Don Emilio Durán Mediavilla, el médico que conjuntamente con la Niña Carlota colocarían a Benínar en la alimentación, seguridad e higiene como estarían los españoles capitalinos a final de siglo XX.
Emilia Martín logra que llegase un médico con la penicilina suficiente para que su hijo sanase. Pero no fiándose Emilia que aquella medicación fuese tan milagrosa, se marchó a Granada compró la imagen de la Virgen de Fátima la mejor, la más grande que encontró, alquiló un transporte para dicha ocasión y se encargó que fuese todo un acontecimiento sin parangón la llegada de dicha imagen a Benínar. La Virgen de Fátima fue colocada en uno de los laterales de la iglesia, y el mes de las flores, el mes de mayo, fue dedicado a su culto, mientras que a San Roque solo se le hacía una novena.
Así que la penicilina llega a Benínar a la par que la imagen de la Virgen de Fátima, por ello, los benineros siempre que le ponen unas inyecciones de dicho antibiótico ponen en la cabecera de la cama una imagen de dicha virgen.
Es curioso pero en esa fecha se borra de las cabezas benineras todos los remedios naturales (cataplasmas, plantas medicinales, el que hasta entonces era el chamán) que habían pasado de generación en generación todos los siglos atrás y tan solo quedan como desinfectantes, la cal, el azufre, el zotal y el jabón casero cuyo uno de sus ingredientes es sosa caústica.