Cuando nos reunimos unos cuantos benineros/as lo normal es que primero se pregunte por el estado de la familia y seguidamente se plantee el tema de la herencia de nuestro pueblo, que se encuentra en manos despilfarradoras.
Muy engrandecidos por su título de ingenieros jamás tuvieron presente, de escuchar los conocimientos de la memoria colectiva de los mayores del pueblo (nos referimos a los espacios por donde se escapaba el agua y por donde se sigue escapando sin remedio) y por supuesto los que están en la actualidad en las oficinas de la La Mecila, no están para escuchar (simples funcionarios) a los mayores (que somos nosotros los pocos benineros/as que quedamos) que reclamamos que su herencia la está despilfarrando. Todo un lamento que tan solo somos escuchados por un entorno (río y montañas) lamentablemente transformado.
Me decía mi interlocutor:
- Por fin se ha cerrado la compuerta del pantano después de estar unos siete meses abierta. Se ha desperdiciado durante ese tiempo hectómetros y hectómetros de agua. Nadie pide responsabilidad alguna a los gestores del pantano en la provincia de España donde menos llueve.
Desesperado fui a hablar con un político que está en el Congreso de los Diputados y le dije las palabras que termino de decirte y el muy (…), me contesta que estamos en otros tiempos y ahora las necesidades están cubiertas con la planta desalinizadora que es donde los ecologistas menos protestan y los regantes tienen agua.
Continuaba mi paisano insistiendo ante el político:
- Pues si no os interesa el pantano devuélvanoslo. Necesitamos nuestro valle para que sea heredado por nuestros hijos.
El político le contesta (estamos totalmente seguros que la contestación está detrás de un asesoramiento técnico) sin ruborizarse:
- El pantano cumple la misión de aguantar las riadas del río.
- Como la presa de Tous, la de Valencia. Cuando caiga una tormenta como la de 1973, haber donde guardáis tanta agua, le contestó mi paisano.
Todas las presas que colocasteis en los barrancos, rambla y ramblilla ya se han llenado de la tierra que arrastra el agua. ¿Cuánto tiempo necesitáis para que el pantano se llene de fango?. Estáis acumulando barro en la parte alta que será arrastrado por la crecida, por la tormenta que llegará.
Lo cierto es, que el que está escribiendo se pasó unos cuantos veranos regando a cántaros llenados en la fuente del Murallón y transportados en las aguaderas de su burra con el objetivo que no se secaran aquellas parras en la finca de Los Arenales (donde hoy se encuentra situada la presa) y sabe valorar como el primero la importancia del aprovechamiento del agua.
Cuando aparecían los años en que apenas llovía y la conclusión de los benineros/as regantes, (es decir la mitad de la comunidad) era: "Solo había agua para la mitad de la vega y la otra mitad de regantes que se resignara". Quien no recuerda que en los años secos, en los meses de verano medio pueblo estaba enemistado con el otro por culpa del reparto no equitativo del agua disponible.
Cuando se ha vivido tantos años sin agua potable en las casas del pueblo, cuando el agua de fregar los platos se utilizaba para regar las macetas, cuando se era un zagalón, llegaban las vacaciones y se volvía al pueblo, detrás de la puerta te estaba esperando la azada y la espuerta para cumplir con los jornales asignados a cada regante de los que regaban sus árboles, su huerto con el agua que circulaba por la Acequia la Vega, cuando, cuando y cuando, toda una vida relacionada con el gasto justo del agua, cuando se ve que se ha sacrificado a un pueblo por la construcción de un pantano y durante siete meses se abren la compuerta para que el agua se desperdicie, los que estamos vivos sabemos que nuestros muertos cuando nos encontremos con ellos seguro que nos tienen que pedir la parte proporcional de nuestra responsabilidad por dejar que unos desaprensivos administren nuestra herencia como la están administrando. Seguro que nuestros antepasados nos preguntarán:
¿Porqué le dejasteis que desperdiciaran el agua nada más y nada menos que durante siete meses?.